“Fue una grata sorpresa la que me llevé, yo fui para sumar experiencia”, contó la patinadora de 16 años, que comenzó a andar sobre ruedas a los 4 y a competir desde los 8.
Una disciplina exigente
Mirassou explicó que su especialidad, las figuras obligatorias, es una de las categorías más técnicas del patín artístico:
“En este torneo tuve que defender tres figuras: dos de círculo y una de bucle. Son giros de tres, roquetes, cambios de filo, de posición y de dirección. Es muy exigente y requiere mucha paciencia”.
Entrenamiento y constancia
Su preparación combina esfuerzos en distintos lugares: dos veces por semana entrena en San Martín de las Escobas con Elicena Pacini, cada quince días viaja a Santa Fe con Gustavo Sierra, y cuando puede se suma a las prácticas en el club de Gálvez.
“Muchas veces entreno sola, no es fácil, pero con paciencia y constancia se logran los resultados”, aseguró.
Un torneo internacional
El campeonato reunió a competidores de todo el país y de países como Brasil, Chile y Colombia. Allí, Aylin brilló en su categoría, logrando la medalla de plata y un lugar destacado para el deporte de la ciudad.
Acompañada por sus padres y su entrenadora, la joven galvense volvió con la sonrisa de un logro que ya marca su carrera: “Ser subcampeona mundial es un orgullo enorme, para mí y para todos los que me acompañan en este camino”.