Tomy participó del Mundial de Supercross en Buenos Aires, donde compartió pista y boxes con sus grandes ídolos del motocross mundial. “Al lado mío tenía a Hayden, a Dean… y también estaban Rox, Anderson y Cooper”, relató con una sonrisa. “Es como estar en el cielo para los que hacemos motocross”.
El joven piloto galvense logró resultados más que destacados: octavo y noveno puesto en sus mangas, en un campeonato donde compiten chicos de altísimo nivel internacional. “Fue algo hermoso, algo que nunca pensé”, dijo cuando intentamos que describiera lo que sintió.
La palabra de Rodrigo, su papá
Su papá contó detalles de lo que fue esta aventura inolvidable:
“Llegamos el viernes a la noche, con lluvia y tormenta. El sábado temprano ya estábamos en el circuito. La ropa se la entregaron ese mismo día y tuvimos que plotear la moto en la cochera del hotel para dejar todo listo. Los chicos recorrieron la pista y empezaron a ambientarse”.
Además, explicó que Tomy compitió con muy poco tiempo de adaptación:
“La moto se terminó de armar el jueves, y el viernes salimos a Buenos Aires. Él estuvo todo el año corriendo en 65 y ahora compitió en 50, dos motos totalmente distintas. Las primeras vueltas costaron, porque la moto es más liviana y sin cambios, nada que ver. Y en Supercross es todo muy rápido: cuatro o cinco vueltas y se termina”.
Aun así, Tomy clasificó muy bien y cerró las mangas con grandes posiciones.
“Para nosotros fue excelente. Increíble verlo rodeado de sus ídolos y empezar a mirar de cara al futuro. Con la edad que tiene, estar en un Mundial ya es un sueño”.
Lo que viene
La temporada ya cerró, y ahora para Tomy llega un poco de descanso. A fin de año viajará a Córdoba para realizar una pretemporada, afinando todo para 2026.
“Vamos a ver si nos vuelven a convocar. Vamos a estar medio limitados con la altura porque la moto ya le quedó chica”, comentó su papá. “Pero hay proyectos y metas claras para lo que viene”.