fuerza se origina en los cambios implementados en abril en el sistema de pagos, que, según los profesionales, provocaron una reducción superior al 50% en sus ingresos.
El médico German Kleissinger explicó que, antes de las modificaciones, el sistema contemplaba un pago por cápita y otro por prestación. Sin embargo, con el nuevo esquema se eliminó el pago por prestación y los profesionales pasaron a percibir únicamente un monto fijo por afiliado, independientemente de la cantidad de consultas o de las necesidades de atención que se presenten durante el mes.
“Hoy la cápita está en 2.700 pesos, lo que equivale a un boleto de colectivo e incluye hacerte cargo de la atención de un paciente durante todo el mes”, señaló Kleissinger, al cuestionar el valor que reciben por brindar el servicio.
Los costos de mantener un consultorio
El profesional advirtió que los aranceles actuales dificultan sostener la actividad médica y garantizar una atención adecuada, especialmente teniendo en cuenta que muchos afiliados requieren controles frecuentes, seguimiento y asistencia para acceder a sus medicamentos.
En ese sentido, detalló que los gastos mensuales para mantener un consultorio en funcionamiento se estiman en $1.800.000, una cifra que representa una importante carga económica frente a los ingresos que perciben bajo el esquema vigente.
Además, mencionó la situación de los odontólogos, cuya cápita por afiliado es de $375, según indicó.
Reclamos sin respuesta
Kleissinger sostuvo que los reclamos de los profesionales se mantienen desde hace casi seis meses y que, pese a las medidas de fuerza realizadas anteriormente, todavía no obtuvieron respuestas de las autoridades.
Los médicos reclaman una actualización de los aranceles que permita cubrir los costos de funcionamiento, sostener sus consultorios y continuar brindando atención a los afiliados de PAMI.
El paro de 96 horas se enmarca en este conflicto por las condiciones de pago y la preocupación de los profesionales por la continuidad de la atención médica bajo el esquema actual.