El intendente Mariano Busso encabezó el acto y destacó el valor del vivero como espacio educativo y comunitario:
“Nos encontramos en una fecha especial, recibiendo a los alumnos del Colegio Del Calvario. Agradezco a Lupe y a los directivos del colegio por sumarse a este proyecto que tiene ya muchos años, y que desde esta gestión hemos vuelto a poner en valor. Queremos que los chicos y las instituciones se apropien de este espacio. Esta es una jornada para aprender, para disfrutar al aire libre y para sembrar futuro.”
La actividad incluyó un momento simbólico y práctico muy importante: el repique —o trasplante— de especies nativas sembradas el año pasado por los mismos alumnos.
“Es un hermoso ejemplo y una posibilidad de futuro. Queremos que esto se replique en otras instituciones. Este trabajo lo vienen desarrollando también la Biblioteca Popular, los clubes de Leones y otras agrupaciones como la Fundación Integral. Es un proceso educativo profundo”, añadió Mariano.
Por su parte, Lupe Valenti, referente de Custodios del Territorio, profundizó en las actividades del día:
“Los chicos hoy van a poner sus manos en la tierra y van a vivir una experiencia aúlica especial con el fruto del timbó, que contiene saponina. Lo vamos a procesar para que se laven las manos con ese producto natural. Es una forma de conectar la ciencia con la naturaleza de manera práctica y significativa.”
Lupe también destacó el rol central de las docentes en este proceso de largo aliento:
“Yo estoy un rato con ellos, pero son las maestras quienes durante todo el año trabajan con estos chicos desde primer hasta tercer grado, generando conciencia ambiental. Ojalá estas generaciones sean las que reparen el daño que la especie humana ha causado al planeta. Estoy segura de que así será.”
La profesora Mariana Ottolini, en representación del Colegio Del Calvario, compartió el entusiasmo de la comunidad educativa:
“Estamos felices de poder estar acá. Somos un colegio amigo de Custodios del Territorio y este ya es un proyecto institucional. Todos nuestros alumnos de primer ciclo viven esta experiencia. Salir del aula y aprender ciencias en contacto con la naturaleza es invaluable. Seguiremos trabajando junto al municipio y a Lupe para cuidar el ambiente.”
La jornada concluyó con un mensaje unificado: la educación ambiental debe ser una tarea compartida, constante y profundamente transformadora.