El Presupuesto fue aprobado en general con 132 votos afirmativos, 97 negativos y 17 abstenciones, y será girado al Senado. Sin embargo, el capítulo XI —incorporado a último momento por La Libertad Avanza— fue rechazado en la votación en particular por 123 votos en contra, 117 a favor y dos abstenciones, lo que dejó sin efecto el artículo 75 y otras modificaciones clave que pretendía el Gobierno.
La caída de este capítulo fue celebrada con euforia por los bloques opositores, ya que implicó mantener vigentes las leyes que garantizan el financiamiento de las universidades públicas y la emergencia en Discapacidad. Se trata de la tercera vez en lo que va del año que el Congreso se pronuncia a favor de estos sectores, incluso en un contexto legislativo que no les resulta mayoritariamente favorable.
Durante la votación en general, La Libertad Avanza logró reunir el respaldo de sus aliados del PRO, la UCR, Innovación Federal y otras fuerzas provinciales, mientras que Unión por la Patria y el Frente de Izquierda votaron en contra, y Provincias Unidas se abstuvo.
El capítulo XI concentró gran parte de la controversia. Además del artículo 75, incluía disposiciones como el cumplimiento de los fallos de la Corte Suprema sobre la coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires, la transferencia de 21.347 millones de pesos del Poder Judicial al Consejo de la Magistratura, la restricción del régimen de zona fría y la eliminación de la actualización automática de la AUH, la Asignación por Embarazo y las Asignaciones Familiares. Al ser rechazado el capítulo en su totalidad, todas estas modificaciones quedaron sin efecto.
Desde la oposición denunciaron que el oficialismo utilizó este mecanismo para condicionar el voto de los legisladores, al agrupar múltiples medidas en un solo capítulo. “Es una extorsión”, sostuvo el diputado de la Coalición Cívica Maximiliano Ferraro, quien advirtió que votar a favor del artículo 75 implicaba violar la ley de administración financiera.
En la misma línea, el jefe del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, calificó la estrategia como una “perversidad” y denunció que se intentó “blindar” el artículo 75 incorporando otras medidas sensibles para forzar su aprobación. “Buscan condicionar incluso a la Justicia”, señaló durante su intervención, en medio de un clima de fuertes cruces verbales.
Las críticas no se limitaron a los bloques opositores más duros. Legisladores habitualmente cercanos al Gobierno también expresaron reparos. La radical Karina Banfi advirtió que no se puede obligar a ningún diputado a votar un paquete de medidas con el que no está de acuerdo, y calificó el procedimiento como “extorsivo”.
Desde el oficialismo, la diputada Silvana Giudici rechazó las acusaciones y negó la existencia de maniobras irregulares. “No hay ningún riesgo ni ninguna trampa”, sostuvo.
Por su parte, el jefe del bloque de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, defendió el Presupuesto y destacó como eje central el equilibrio fiscal, al que definió como la “piedra angular” del proyecto económico del presidente Javier Milei. “Hace más de 120 años que la Argentina no tiene superávit fiscal”, remarcó.
Finalmente, el Presupuesto 2026 avanzó al Senado sin el capítulo más cuestionado, dejando en evidencia las d
ificultades del oficialismo para sostener reformas sensibles y consolidando, una vez más, el respaldo parlamentario al financiamiento universitario y a las políticas de protección para las personas con discapacidad.