La primera Feria del Libro de Gálvez llegó a su fin y dejó un balance marcado por la satisfacción de haber concretado un proyecto cultural que demandó mucho esfuerzo, trabajo y dedicación. Javier Cantero, uno de los organizadores de la propuesta, destacó la experiencia vivida durante las tres jornadas y confirmó que la intención es darle continuidad, con la mirada puesta en la edición 2027.
“Fue mucho esfuerzo, mucho sacrificio hacerlo, con muchas trabas, pero lo pudimos concretar. Estamos muy felices”, expresó Cantero al repasar lo que significó llevar adelante la feria.
El encuentro permitió compartir charlas con escritores, conocer a distintos autores y generar vínculos que, según contó, trascendieron las propias presentaciones. Para los organizadores, esa posibilidad de acercar a los lectores al mundo de los libros fue uno de los aspectos más valiosos de la experiencia.
Propuestas educativas que conquistaron a grandes y chicos
Uno de los puntos destacados de la feria fue la programación destinada a niños y adolescentes, con espectáculos y experiencias que combinaron entretenimiento, conocimiento y aprendizaje.
Cantero resaltó especialmente la propuesta de un simulador espacial, que permitió a los chicos conocer los planetas y acercarse a contenidos vinculados con la historia de los dinosaurios y la paleontología. Las funciones se desarrollaron durante los tres días de la feria y tuvieron una importante participación de estudiantes.
También destacó el espectáculo Yo soy Mozart, que convocó a una gran cantidad de público y tuvo la sala llena.
“Fue maravilloso. Estuvieron los chicos, los papás y todos, tanto grandes como chicos, lo disfrutaron”, señaló.
Estas actividades formaron parte de una programación pensada para que los más jóvenes pudieran encontrarse con nuevas experiencias culturales y educativas, en un espacio que buscó despertar la curiosidad y fomentar el acercamiento al conocimiento.
La ausencia que generó tristeza entre los organizadores
Más allá de la satisfacción por las propuestas concretadas, Cantero también se refirió a uno de los aspectos que dejó un sabor amargo: la escasa concurrencia en algunas presentaciones.
En particular, recordó la participación del médico Sergio Lutjens, quien presentó su libro El tiempo que nos cambió: cuatro décadas con el VIH, una obra vinculada con su trayectoria profesional y con las cuatro décadas de historia de esta enfermedad.
La presentación se realizó el sábado por la mañana y, según expresó el organizador, esperaban contar con una mayor presencia de profesionales del ámbito sanitario.
“Fue un trabajo maravilloso, porque fue un pionero en todo esto y no hubo ningún médico presente. Lo digo porque nos dolió en el alma: nadie de la salud estuvo presente”, manifestó.
Sus palabras reflejaron la importancia que los organizadores le habían asignado a esa actividad, tanto por la trayectoria del profesional invitado como por la temática abordada.
La situación también puso de manifiesto uno de los desafíos que enfrentan este tipo de propuestas culturales: lograr que la comunidad acompañe y participe de las distintas actividades, incluso de aquellas que abordan cuestiones relevantes para sectores específicos.
Una feria sin intereses políticos y con un objetivo claro
Durante el balance, Cantero hizo hincapié en el sentido que tuvo la organización de la primera Feria del Libro de Gálvez. Remarcó que la iniciativa no respondió a intereses políticos ni electorales, sino al deseo de generar un espacio cultural para toda la comunidad.
“Nosotros seguimos apostando a estas cosas porque nos importa la comunidad”, afirmó.
Y fue contundente al definir el propósito central de la propuesta: “El único objetivo de esta feria del libro fue acercar el libro a los niños, a los adolescentes, a la comunidad, promover la lectura. Eso fue el único objetivo. No hay ningún interés político, nadie se candidatea a nada, no buscamos votos para nada de esto. Sale del corazón, como hago todas las cosas yo”.
La definición sintetiza el espíritu con el que los organizadores encararon el desafío: generar una oportunidad para que los libros, los autores y las distintas expresiones culturales estuvieran al alcance de los vecinos.
La mirada puesta en la Feria del Libro 2027
Con la primera edición concluida, los organizadores ya proyectan el futuro. Cantero confirmó que la intención es comenzar a trabajar con mayor anticipación para la próxima convocatoria y continuar fortaleciendo una propuesta que aspiran a instalar dentro del calendario cultural de la ciudad.
“Esta fue la 2026. Estamos para el 2027, ya vamos a empezar a organizar con más tiempo y ojalá que la comunidad responda”, expresó.
Además, adelantó que existe la posibilidad de ampliar la duración de la feria. Mientras que esta primera experiencia se desarrolló durante tres días, la próxima edición podría extenderse a cinco jornadas, aunque esa alternativa requerirá una planificación acorde con las dimensiones del proyecto.
“Eso es lo que queremos, que todos los años se haga. Todas las ciudades grandes e importantes tienen su feria del libro así, de este tipo. Hicimos tres días, pero la próxima quizás sean cinco días. Hay que apostar a eso. Yo siempre pienso en grande, siempre hay tiempo para achicarse”, sostuvo.
La apuesta, por lo tanto, no se limita a repetir la experiencia, sino a hacerla crecer, sumar propuestas y consolidar un espacio que convoque a lectores, escritores, instituciones educativas y distintos sectores de la comunidad.
El desafío de construir una tradición cultural
La primera Feria del Libro de Gálvez dejó experiencias, encuentros y aprendizajes que servirán como punto de partida para las próximas ediciones. También permitió identificar aspectos que pueden fortalecerse, especialmente en lo referido a la convocatoria y la participación del público en determinadas actividades.
Para Javier Cantero y el equipo organizador, el desafío ahora será sostener el proyecto en el tiempo, ampliar su alcance y conseguir que cada vez más vecinos se apropien de este espacio.
Al cerrar el balance, Cantero agradeció a quienes acompañaron la iniciativa y a las personas que participaron de las distintas propuestas.
La edición 2026 ya quedó atrás, pero el objetivo es que sea apenas el comienzo. Con la mirada puesta en 2027, la Feria del Libro busca convertirse en una tradición para Gálvez, con la lectura, la educación y la cultura como principales protagonistas.