“Te viajaste todo, te cubriste todo. Esto es histórico, pero has vivido otros momentos importantes, ¿no?”, le preguntamos a Manuel, que con voz emocionada respondió: “Totalmente, totalmente. Esto para mí es como un premio. Por la edad, por lo vivido, porque desde 1990 que cubro básquet, he visto de todo. Cubrí la Liga Nacional, descendí con Santa Paula, ascendí de nuevo, jugué en el TNA. Es un premio a todos, a ese proceso largo que hoy tiene su recompensa”.
El relato de Manuel da cuenta de un camino con sus altos y bajos, con pasión intacta. “Volví en 2015 a los medios y fue como reencontrarme con esa pasión, con ese amor por el básquet. Ahora, con Juan, estamos siempre presentes, seguimos la historia de Santa Paula con la emoción que merece”.
Sobre el reciente ascenso, Almendra describe la intensidad del partido: “Pensé que sí, que Santa Paula podía lograrlo. El partido de ayer era clave, sabíamos que la revancha iba a ser dura, con una cancha difícil y una hinchada muy hostil. Incluso hubo momentos complicados, porque el equipo sufrió ataques, piedras al estadio, hasta hubo problemas en el hotel. Pero esto es deporte, esto es básquet, y Santa Paula demostró que tiene un equipo competitivo”.
En ese equipo competitivo, el técnico que marca la diferencia es el entrenador Blanc, que lleva nueve años al mando del equipo. “El trabajo del cuerpo técnico, el kinesiólogo, el nutricionista, el preparador físico, el utilero y los dirigentes es fundamental. Este es un proceso que se viene dando hace tiempo”, destaca Manuel.
Y no faltó una mención especial para Francisco “Pitu” Rivero, el líder dentro de la cancha: “Rivero es el técnico en la cancha. Es ese jugador que con una pierna convierte un triple clave en el final y te hace gritar con el alma”.
Con la alegría a flor de piel, el comentarista anticipa la continuidad del sueño: “El próximo partido está previsto para el domingo 27 a las 20.30 en Gualeguaychú. Habrá muchos medios, porque Santa Paula está en el centro de la atención ahora. Si hace falta, habrá un tercer partido. El equipo y la gente están preparados para seguir luchando”.
Santa Paula no solo ascendió, sino que confirmó que su historia es la de un club que sabe sobreponerse, trabajar en equipo y apostar por la pasión del deporte. Y en las voces como la de Manuel Almendra, queda el testimonio vivo de una comunidad que late al ritmo del básquet.