Según señalaron, la propuesta apunta a eliminar herramientas de control estatal sobre el territorio, la economía y los recursos naturales, favoreciendo la desregulación y limitando la capacidad del Estado para intervenir en cuestiones estratégicas.
«Nos parece realmente preocupante porque avanza no sólo sobre la soberanía, entendida como la posibilidad de decidir, sino incluso sobre la idea del Estado como unidad», sostuvo Serruya, quien además advirtió que la descentralización de decisiones hacia provincias, municipios y departamentos podría fragmentar el control nacional sobre los recursos.
En las últimas horas, el Senado decidió retirar el capítulo 3 del proyecto, una medida que, si bien fue celebrada por los expositores, no disipó todas las preocupaciones. Magione destacó que aún permanecen otros puntos controvertidos, como las modificaciones vinculadas a la ley de manejo del fuego y los desalojos exprés.
«Hay comunidades que viven desde hace décadas, incluso siglos, en determinados territorios y podrían verse afectadas por mecanismos que faciliten los desalojos», explicó.
Los referentes también pusieron el foco en la posible extranjerización de tierras estratégicas y plantearon interrogantes sobre el interés de grandes inversores en determinadas regiones del país.
«Tenemos que preguntarnos para qué vienen a comprar la tierra. No tiene nada que ver con nuestros abuelos o bisabuelos que escapaban de la guerra y venían a trabajar una pequeña chacra. Hoy hablamos de grandes extensiones vinculadas a emprendimientos extractivos», afirmaron.
En ese sentido, mencionaron el avance de proyectos mineros, centros de datos e iniciativas vinculadas a la inteligencia artificial como algunos de los factores que podrían explicar el creciente interés sobre los recursos naturales argentinos.
Además, señalaron que existen numerosos proyectos mineros en marcha y otros cientos en proceso de aprobación, y advirtieron que, en algunos casos, las empresas ejercen un control de hecho sobre determinados territorios, limitando incluso el acceso de las comunidades.
Finalmente, ambos coincidieron en que la discusión sobre la Ley de Tierras continuará en el futuro. «Es la quinta vez que intentan tratar este tema. Evidentemente hay mucho interés en que salga», concluyeron.