Valentino Villarroel, campeón nacional de bochas con solo 12 años

Con apenas 12 años, Valentino Villarroel ya escribió una página destacada en el deporte argentino al consagrarse campeón nacional de bochas en un importante torneo disputado en Mar del Plata, que reunió a 30 equipos de distintos puntos del país.
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Valentino integró un equipo conformado junto a León Reinoso y Tomás Ramos, representantes de Entre Ríos, bajo la dirección técnica del profesor Luis Bernal. A lo largo del certamen, el conjunto tuvo un desempeño sólido e invicto, superando cada instancia hasta llegar a una final exigente que terminó sellando el título nacional.

El joven deportista comenzó a jugar a las bochas a los 7 años, y desde entonces entrena de manera constante, practicando bocha grande y bocha chica, en canchas sintéticas y de tierra, lo que le permitió adquirir una formación integral dentro de la disciplina. “Le dedico mucho tiempo al entrenamiento”, contó, destacando el compromiso que implica sostener el rendimiento a ese nivel.

Detrás del campeonato hubo también largas horas de viaje, esfuerzo físico y emocional, y una experiencia que Valentino recuerda con entusiasmo: el mar, la competencia y la convivencia con jugadores de todo el país. “Fue cansador, pero muy lindo”, resumió.

El título obtenido le valió además un reconocimiento deportivo, como premio al trabajo realizado y al camino recorrido a tan corta edad. En sus agradecimientos, Valentino destacó el apoyo de su familia, de la gente que lo acompaña en Entre Ríos y de su profesor, piezas fundamentales para que este logro fuera posible.

Con la mirada puesta en el futuro, el joven campeón ya comenzó a competir en categorías superiores, enfrentando rivales de mayor edad, y no duda al expresar su gran sueño: llegar a vestir la camiseta de la Selección Argentina de Bochas.

La historia de Valentino Villarroel es un claro ejemplo de cómo el deporte, acompañado por el esfuerzo, la formación y el respaldo del entorno, puede abrir grandes oportunidades desde edades tempranas y convertirse en motivo de orgullo para toda la comunidad.