“La vida sindical trae muchas sensaciones: a veces peleas, tropiezos, despidos… pero también tiene su alegría”, reflexionó Aladio, quien pudo acercarse durante el último feriado a compartir un momento con los pequeños que disfrutan de su estadía en el hotel propio que posee el sindicato en La Falda. “Muchos de estos chicos, por primera vez, subieron a un avión, vieron la nieve o viajaron lejos de su casa. Y lo están viviendo con una sonrisa que para nosotros es una satisfacción enorme”, expresó.
El dirigente destacó el valor emocional y simbólico que tienen estas vacaciones para los chicos, quienes se encuentran, se integran y aprenden a compartir con otros compañeros de distintos puntos de la provincia. “Es una jornada de integración, de igualdad. Todos los chicos visten igual, comen lo mismo, juegan con los mismos elementos, sin diferencias”, subrayó.
Para Aladio, estas actividades refuerzan el sentido de pertenencia no solo con el gremio, sino con la identidad camionera. “Son camioneritos que van a ser camioneros toda la vida. Esta experiencia no se la olvidan más”, aseguró, emocionado por el testimonio de los padres que luego reciben a sus hijos cargados de anécdotas, abrazos y nuevas vivencias.
La propuesta del gremio se consolida así como un espacio de contención, disfrute y formación humana, donde el sindicato no solo defiende derechos laborales, sino que también apuesta al crecimiento integral de las familias que lo conforman.
“La familia camionera merece esto y mucho más. Ver esas caritas felices, esos videos, esos abrazos, es el mejor resultado del trabajo colectivo”, concluyó Aladio.