La importancia de la vacunación ha quedado demostrada con el paso del tiempo: en numerosos países, los casos de hepatitis han disminuido significativamente gracias a estas campañas de inmunización. En particular, la vacuna contra la hepatitis A ha reducido notablemente la necesidad de trasplantes hepáticos en niños, y en el caso de la hepatitis B, nuestro país ha logrado mantener tasas estables de incidencia, reflejo de un sostenido compromiso sanitario.
Esta lucha no es aislada. Organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), junto con instituciones nacionales como el Ministerio de Salud de la Nación, trabajan en conjunto para fortalecer la prevención, diagnóstico y tratamiento de las hepatitis virales.
En este contexto, el Ministerio de Seguridad de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Bienestar, también se suma al esfuerzo colectivo. Cada año, distribuye insumos inmunobiológicos y materiales descartables entre las Fuerzas de Seguridad para promover las campañas de vacunación internas.
Como parte de esta política de salud pública, el pasado 26 de julio se llevó a cabo una Jornada de Vacunación en el Escuadrón Seguridad Ciudadana “Suroeste”, ubicado en Lomas del Mirador, con el objetivo de reforzar y completar el esquema de inmunización de los efectivos de Gendarmería Nacional.
Estas acciones no solo fortalecen la protección individual de quienes integran las fuerzas de seguridad, sino que también refuerzan el compromiso del Estado en su conjunto con la salud pública y la erradicación de enfermedades prevenibles.