“Somos un conjunto de locos apasionados por lo mismo: la cumbia”, cuentan entre risas. Cristian, más conocido como el Negro; Victoria, encargada de fotos y videos; Diego, Guadalupe, Miguel, Verónica, Claudia y Soledad, son parte del motor de esta movida que, poco a poco, se está transformando en una verdadera comunidad.
De academias al barrio
El grupo nació a partir de encuentros entre bailarines que se conocieron en distintas academias y que, con el tiempo, decidieron organizar algo propio. “Entre juntada y juntada bailábamos, hasta que dijimos de armar un encuentro de cumbia. Y acá estamos”, explican.
No hay un profesor fijo ni una estructura académica: todos aportan lo que saben. “Lo poco o mucho que aprendimos lo compartimos entre amigos: vueltas, charlas, ideas. La clave es pasar un buen momento”, remarcan.
Abierto para todas las edades
Uno de los puntos fuertes de esta iniciativa es su carácter inclusivo. Pueden participar hombres, mujeres, solos o en pareja, sin límite de edad. “Esto es una juntada cumbiera, abierta para todo el que quiera divertirse”, resaltan.
Las reuniones son todos los lunes y miércoles de 20 a 22 en la Vecinal Capitán Bermúdez, pero el grupo ya se expande: se presentan cada quince días en San Martín, comenzaron en López y próximamente estarán en Santa Clara. También son convocados a eventos y fiestas, donde ofrecen coreografías y presentaciones especiales.
De la pasión a las redes
Además de las clases abiertas, el grupo mantiene activa su cuenta de Instagram @cumbiamigos, donde publican videos, fotos y novedades sobre los encuentros y presentaciones.
“Lo que más nos importa es compartir: enseñar, aprender y disfrutar juntos. La cumbia es alegría y unión”, concluyen, invitando a toda la comunidad a sumarse a esta movida que, lejos de ser un simple pasatiempo, ya se transformó en un verdadero espacio de encuentro cultural.