Valenti explicó que la iniciativa surgió con el propósito de promover la plantación de especies nativas, involucrando directamente a los niños en todas las etapas del proceso:
“Este año lo estamos implementando en todo el primer ciclo. Primer grado realiza la siembra, segundo grado el repique en el vivero municipal, y tercer grado la plantación definitiva en los espacios que el municipio determine”.
El proyecto busca, además, generar conciencia sobre el cuidado del ambiente y la salud comunitaria, proponiendo rodear la ciudad con árboles nativos y mitigar los efectos de las fumigaciones agrícolas. “La idea es rodear a Gálvez o al menos contribuir a disminuir los impactos de las fumigaciones”, señaló Valenti.
La docente y ambientalista destacó que si bien la autoría del proyecto es suya, se trata de un trabajo colectivo.
“Esto no se hubiera llevado adelante sin la decisión del Colegio del Calvario de desarrollarlo como proyecto educativo institucional, y sin la colaboración de la Biblioteca Popular, de Fundación Integral, los Clubes de Leones, Custodios del Territorio, y el Municipio de Gálvez, que es el encargado de tutelar las plántulas en el vivero municipal durante el receso escolar”, detalló.
Sobre la selección provincial, Valenti expresó: “Para nosotros es un honor y un orgullo. Más allá del reconocimiento, lo más importante es que las semillas más valiosas son las que quedan en los chicos, y que luego ellos repican en sus familias”.
Finalmente, adelantó que el proyecto continuará su desarrollo local. “Seguramente esta distinción motive a otras instituciones a sumarse, pero nosotros vamos a seguir trabajando desde el colegio y en comunidad. Creemos que este es el camino para una educación ambiental con sentido y compromiso real”, concluyó.