El trabajo de concientización vial continúa en Gálvez, impulsado por familiares de víctimas de tránsito junto a integrantes de la Fundación Estrellas Amarillas de Buenos Aires, quienes llegaron a la ciudad para brindar capacitación y compartir experiencias vinculadas a la prevención de siniestros.
María del Carmen Ligiero explicó que detrás de estas actividades existe un trabajo de más de dos meses, que implicó movilización, traslados, organización y mucho esfuerzo por parte de quienes llevan adelante esta lucha.
“Ha llevado un trabajo arduo de mucho más de dos meses de movilización, de traslado, de tiempo, de esfuerzo y de ganas de seguir adelante para concientizar a la gente. Pero los resultados, la respuesta que tenemos como familiares de víctimas de tránsito, realmente es nula”, expresó.
La referente de Estrellas Amarillas señaló que la respuesta de la comunidad no fue la esperada y remarcó la importancia de que la problemática de los siniestros viales pueda instalarse en la sociedad.
“Estamos trayendo con mucho esfuerzo gente de la Fundación Estrellas Amarillas de Buenos Aires que viene a capacitar a la gente de acá de Gálvez para evitar que se sigan matando nuestros jóvenes”, sostuvo.
En ese sentido, Ligiero planteó que la concientización no debe quedar solamente en quienes participan de las charlas, sino que debe ser transmitida dentro de cada familia.
“Nosotros lo que pedimos es que la gente venga a concientizarse para que después le transmita sus conocimientos a sus hijos y jóvenes”, explicó.
“PARA LA MAYORÍA SON ESTADÍSTICAS”
Uno de los puntos centrales de su mensaje estuvo relacionado con la manera en que muchas veces se perciben las cifras de víctimas de tránsito.
Ligiero hizo referencia a las muertes registradas en el país y remarcó que detrás de cada número existe una persona, una familia y una historia.
“Para la mayoría son estadísticas, pero para aquella persona que conoce a esa víctima tiene un nombre, tiene un apellido, tiene una trayectoria y se le truncaron sueños”, manifestó.
Y agregó: “Se terminan muchas cosas cuando se pierde un hijo y ninguna familia, ninguna mamá está preparada para perder un hijo”.
Desde su lugar como familiar de una víctima, explicó que el objetivo de estas acciones es evitar que otras familias atraviesen una experiencia similar.
EL LLAMADO A CLUBES, ESCUELAS Y VECINALES
Ligiero también realizó un llamado a los directivos de los clubes y a las distintas instituciones de la ciudad para que se involucren en las actividades de prevención.
“Nosotros hicimos invitaciones a todos los clubes para que vinieran o que mandaran un representante. Nosotros estamos dispuestas después a trasladarnos a la institución”, señaló.
En ese sentido, mencionó la posibilidad de acercar las charlas a instituciones educativas, clubes y vecinales.
“Que nos convoquen. Nosotros queremos hablar con los chicos”, afirmó.
Uno de los principales objetivos es generar conciencia sobre las conductas de riesgo desde edades tempranas, especialmente en relación con el uso de bicicletas y motocicletas.
“Queremos que los chicos tomen conciencia de que no es agarrar una bici y una moto y hacer wheelie. Eso es conducción peligrosa”, advirtió.
También puso como ejemplo las consecuencias que puede tener una caída para un niño: “Un chiquito de 8 o 9 años que caiga de espalda puede romper su columna vertebral. Si no le hacemos tomar conciencia nosotros como adultos, los chicos no lo van a hacer”.
MENOR PARTICIPACIÓN DE ESTUDIANTES
Consultada sobre el trabajo con las escuelas, Ligiero explicó que hasta el momento no se concretó una participación masiva de los establecimientos secundarios.
“Convocamos a los chicos de todos los establecimientos secundarios y solamente dos grupos fueron: los chicos de la 670 y los chicos del Colegio del Cardario”, contó.
Según relató, las invitaciones fueron llevadas personalmente a distintas instituciones, donde inicialmente habían recibido respuestas favorables respecto de la participación.
Sin embargo, finalmente la convocatoria no tuvo la respuesta que esperaban.
A pesar de esta situación, desde Estrellas Amarillas aseguran que continuarán adelante con las actividades de concientización.
“Nosotros trabajamos, así haya 20 personas, así haya 130, con el mismo énfasis y con las mismas ganas que estamos en esta lucha”, afirmó Ligiero.
El propósito, insistió, es que el mensaje llegue a cada vez más personas y que la prevención vial se convierta en un compromiso de toda la comunidad.
“Lo que queremos es que otra familia no sufra el dolor de lo que nosotros estamos sufriendo”, concluyó.