Con la llegada del invierno, también se intensifican las prácticas tradicionales de faena familiar y el consumo de productos derivados del cerdo. Pero junto con ellas, reaparece un riesgo que puede ser grave si no se toman los recaudos necesarios: la triquinosis. Para hablar del tema, Silvia Albil —referente de CEDA Gálvez— ofreció detalles sobre la situación actual, los cuidados necesarios y el rol que cada actor debe asumir en esta cadena.
“Estamos en una época donde circula la triquinosis. De mayo a septiembre es el período donde suelen hacerse más faenas familiares y aumenta el consumo de estos productos. Por eso insistimos con la prevención, con la conciencia de que esta enfermedad existe y que no estamos exentos de que se produzca un brote”, explicó Albil, quien destacó que ya se han registrado casos en localidades como Rosario, San Jorge y Santa Fe.
Desde el municipio, el CEDA cuenta con un laboratorio disponible para analizar muestras de carne porcina antes de su consumo. “Es un análisis rápido, en tres horas tenés el resultado. Es clave para prevenir”, subrayó. Sin embargo, este año han notado una disminución en la cantidad de muestras recibidas, lo que genera preocupación: “No sabemos si la gente no está haciendo carneadas por el alto costo, o si las está haciendo sin realizar el análisis, lo cual sería muy grave”.
Albil fue clara al hablar del rol de cada eslabón en la cadena: “Como Estado podemos prevenir, pero no podemos estar en cada casa. Todos tenemos una parte de responsabilidad: el productor debe criar al cerdo en condiciones adecuadas, no alimentarlo con basura; el consumidor tiene que exigir rótulo, asegurarse de saber qué está comiendo”.
Además, recordó que los productos que no se cocinan a más de 70 grados —como chorizos secos, salamines o bondiolas— pueden ser vehículos del parásito si no han sido elaborados con carne controlada: “Ahí está el peligro. El parásito puede sobrevivir al proceso si no hubo análisis previo”.
La enfermedad, causada por un parásito microscópico, tiene síntomas particulares que no siempre aparecen de forma inmediata: “Lo característico es el edema de ojos, ojos muy inflamados y enrojecidos, además de dolores musculares. Pero no es como una salmonela que te da síntomas enseguida. Podés haber comido algo hace 20 días y empezar con síntomas ahora. Ante cualquier duda, hay que ir al médico”.
El mensaje, una vez más, es claro y contundente: la triquinosis se puede prevenir, pero la prevención depende de todos. “Si estás elaborando productos, traé la muestra al CEDA. Y si sos consumidor, fijate de dónde viene lo que comés. Todos somos responsables”, concluyó Albil.
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